Hilos Tensores Faciales

Diseñados para reafirmar rostro y cuerpo, los nuevos hilos tensores son los protagonistas de las últimas técnicas rejuvenecedoras de medicina estética, un tratamiento con resultado inmediato que no precisa anestesia.

Antes de poner los hilos, se realiza un dibujo en la zona a tratar; es decir, un mapa que sirve de guía para colocarlos. Este material, que consigue devolver la firmeza de los tejidos, se aplica con una aguja-cánula muy fina. Se introduce en un plano a través del tejido celular subcutáneo y, cuando se retira, la hebra queda tensada sin necesidad de anclajes.

Es un método seguro y eficaz, el efecto tensor es inmediato, pero los resultados definitivos se aprecian veinte días después y perduran más o menos un año y medio, dependiendo del estado de la piel.